“En su deseo confundía las sensualidades del lujo con las alegrías del corazón, la elegancia de las costumbres, con las delicadezas del sentimiento.”
Los aburriré apenas un poco elevando la importancia de la opinión y consejos de un asesor literario, lo que viene ahora es fundamental, en 2019 casi de forma indirecta “El flaco” ha construido buena parte de mi biblioteca, y digo indirecta, pues con el consejo de "Iniciarás en la literatura y verás que se repiten muchos nombres, cuando lo veas por todos lados, léelo" he conseguido conocer a muchos de los más grandes escritores de todos los tiempos. (Supera esto Balcells) Así pues, en la inmersión, entre tantos espacios y foros, en pláticas, que a través de los nuevos medios se vuelven personales, me encontré con la recomendación reiterada de Mario Vargas Llosa de la obra maestra de Gustave Flaubert, Madame Bovary. ¿Acaso en realidad es la literatura quien te encuentra?

Una obra publicada en 1857, ¿Contexto histórico? No hace falta tanto cuento, el reinado de Luis Bonaparte, una post revolución francesa con los hombres creando su propia historia y, una vez más, con las mujeres olvidadas.
Construida con letras perfumadas
se cuenta la historia de Emma Rouault casada con la cotidianidad que le
brindaba Charles Bovary, un médico de procedencia humilde, forjado con trabajo,
antes casado con una mujer viuda que irónicamente lo vuelve viudo en las
primera páginas, permitiéndose así encontrar a la hermosa Emma para casarse y
procurar una vida de comodidad como médico rural en yonville, un pueblo que dicen que dicen tiene su inspiración
en Normandía. (Que chulada)

No existía antes de Flaubert una
novela construida de forma tan poética, que por cierto reproduce de muy buena
forma mi edición “Sepan cuantos” de Porrua, prosas en español que encuentran la musicalidad buscada por Flaubert tal como lo cuenta Marito (MVLL), y que, aunque en otro idioma, emula en tempo y dulzura a
su idioma original.
Las mujeres, que para ser “Buenas”
eran educadas en escuelas que procuraban las enseñanzas mínimas para las buenas
esposas, daban la seguridad de la inversión del tiempo en casa mientras los
hombres salían a ejercer sus oficios, profesiones y vicios, Madame Bovary hacía
lo propio, un hogar impecable hacia juego con su pulcra belleza, mientras que
en el tiempo restante se rodeaba de novelitas de la época que le vislumbraban
una vida que con claridad se alejaba de la suya, soñaba pues vivir en parís, en
la comodidad que, en sus ensueños, le brindaría la opulencia, los buenos modos,
y los lujos que los grandes hombres se permitían en un idilio de poder
económico que el médico Charles Bovary no podía brindarle, y que, ante los ojos
de Madame Bovary, los colocaba en la mediocridad, provista de un esposo sin propósitos y envidiando los comportamientos de aquellos que, para ella, cumplían con
los adjetivos de la masculinidad.
Vivió así Madame Bovary, con los
dientes apretados en el desacuerdo de la vida que le había tocado, enrollándose
en aventuras que la sacaban en un principio del lodo de la mediocridad en el
que se sentía atrapada, alejando de ella a su hija Roberta para acudir al señor Lherheux,
el comerciante que complacía sus gustos suministrándole de todos los enseres
que a su antojo disponía para cubrir un hogar de lujos que no podía pagar, insatisfecha
probó el amor en los brazos de Rodolfo, quien desde el principio tenía claro su
objetivo, y que en cierta forma hacía lo mismo que el comerciante, le brindaba dosis
de respuestas que, sin saber, ella misma construía para amainar sus deseos tergiversados,
pues hasta el desamor se había vuelto necesario y la falta de ese sustento le
aprisionaba cada vez más el pecho, que ya le pedía una salida.
“Es que tiene unos ojos que se le meten a uno en el corazón como dardos, ¡Y esa palidez! …¡A mi me encantan las mujeres pálidas!”
Gustave Flaubert hace de esta
obra un paseo pictórico de costumbres y entrecalles, henebrando vestidos y letras
que envuelven una magnifica historia, la insatisfacción de un personaje que por
su certero desarrollo hace de Madame Bovary un término médico real para el alto
grado de insatisfacción aguda que a lo largo de la novela se desarrolla, nace
el Bovarismo.
Lo recalca en el trágico final de
Emma Bovary rebasada por los secretos de una vida que buscó y que nunca notó
que tenía en las manos, las aventuras totalmente reproblables en la época de su
publicación hicieron de este clásico una disrupción en la materia, el
libertinaje y la ingobernabilidad de los deseos que Emma Bovary, para el tiempo, significaban
un levantamiento inaceptable de la feminidad, la búsqueda de su estabilidad.
En la obra toma mucha relevancia
el comerciante Lherheux quizá como el principal provocador de un final que ya
se antojaba miserable, una vida de sinsentidos, de abandonos, con destellos de
felicidad para Madame Bovary solo cuando el médico Charles Bovary esta a punto
de encontrar el éxito en la medicina y esto supone una mejor posición social
futura, o cuando confiada en el amor que Rodolfo le prometía se ensoñaba en una
nueva vida de opulencia con una hombre en todo el sentido, y aún más cuando
sumida en lo más hondo del abandono volvía a ella su amigo para entregarse a
una nueva aventura buscando nuevamente el amor que creía perdido.

Es Madame Bovary uno de mis tres
mejores libros leídos este año, una muestra de que a veces la miseria está
definida por nosotros mismos y la forma como nos consolamos con falsos medicamento
para aliviar el sufrimiento por la oscuridad de nuestra vida.
Debo decir que luego de esta
lectura puedo decir que solo hay una cosa más miserable que la Vida de Madame
Bovary y esa es la película de Madame Bovary.

Hola! Soy nueva por aquí y ya te sigo!
ResponderEliminarHace ya algunos años que leí Madame Bovary, y me subyugó. Emma es un personaje fascinante, muy real, no siempre nos caerá bien, ni nos parecerán bien sus acciones y decisiones, pero no podemos dudar de su verosimilitud, ya que la vida está llena de contradicciones. Muy buena reseña.
Te dejo el enlace de mi blog por si te apetece hacerme una visita.
https://misgrandespasiones-rosa.blogspot.com/
Nos leemos! Bss!
Por supuesto, tan real, entregada a su perdición y en lo literal, tan alejada de la realidad aceptada para la época, me encanta la miseria de su historia. Te leo.
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